Inesperado y poderoso: Mi experiencia con Rainier Scholars

Por Nicolas CorrealNicolas_Christopher_Maria _trio 2016

Hoy les quiero presentar a mi compañero de trabajo Pablo.

Llevo trabajando con Pablo más de 10 años. Él es una persona que como yo tiene un trabajo, paga una renta y le gusta ir a los partidos de los Sounders. Muchas veces nos encontrábamos a la hora del almuerzo y dialogábamos acerca de los partidos de futbol o de cómo nos estaba yendo ese día en el trabajo.

Hace tres años, nuestras conversaciones a la hora del almuerzo cambiaron a raíz de que yo empecé una relación con una mujer espectacular que tenía un niño de 10 años llamado Christopher.

Christopher es un niño muy inteligente. “Le encanta bromear, le gustan los videojuegos, y una de sus cualidades más importantes es su deseo de aprender en comparación con cualquier otro niño que he conocido.”.Nicolas and Christopher_certificate

Christopher y su mama habían tomado la decisión de aplicar al programa de Rainier Scholars. Después de dialogar con Christopher y su mama me quedó muy claro que el programa de Rainier Scholars cambiaría la vida de Christopher.

Lo que nunca pensé es que este programa también cambiaría mi vida por completo.

Siempre hemos escuchado en las reuniones de Rainier Scholars que este programa está enfocado a proporcionar oportunidades avanzadas de estudio a niños de color provenientes de familias de escasos recursos. Hoy los invito a que tomen un momento de su tiempo y me permitan compartir mi experiencia.

Poco a poco mi vida cambio. Ya no tenía conversaciones con Pablo acerca de los partidos de futbol sino de las reuniones con Rainier Scholars y las tareas que Christopher tenía para esa semana. Pablo estaba aterrado de que Christopher tenía 3 o 4 horas de tarea al día y que iba al colegio en el verano. Al principio a mí también me parecía una locura, pero después entendí el porqué. Él se estaba preparando para poder logar su sueño universitario. Nuestras conversaciones en el almuerzo pasaron a otro nivel más serio. Me sentía orgulloso de pertenecer a un grupo de familias que querían que sus hijos fueran a la universidad y quería compartir eso con mi compañero Pablo. Después del primer verano, y después de largas noches de trabajo, con algunos días acostándonos a las 10:00 pm y levantándonos a las 4:00 am para que Christopher pudiera terminar las tareas, logramos terminar el primer verano.

Luego de 2 semanas de disfrutar un merecido descanso, nos dimos cuenta que nos aviamos convertido en una familia. Y como familia íbamos a lograr terminar la segunda fase de los 14 meses, que es el año escolar. Las cosas cambiaron durante ese año, teníamos que decidir quién iba a recoger a Christopher los miércoles por la tarde y quien lo llevaría y lo recogería del colegio los sábados. Nos dimos cuenta que para lograr terminar el año escolar exitosamente teníamos que incorporar en nuestro hogar las enseñanzas que Rainier Scholars le estaba proporcionando a Christopher. Tomamos la idea de la agenda que Christopher llevaba y aplicamos ese concepto en nuestro hogar. Conseguimos un almanaque grande y lo convertimos en nuestra agenda familiar. Nos organizamos para que todos los días cenáramos a la misma hora y de esta forma crear una rutina en lo que hacíamos. Si teníamos una reunión con nuestros amigos la comunicábamos en la hora de la cena y así podíamos planear la semana.

Un día mi jefe se dio cuenta que mi productividad en el trabajo había incrementado. Tomamos  las enseñanzas que Christopher estaba recibiendo y las estábamos aplicando en nuestro hogar y yo las estaba aplicando en mi trabajo. El fruto de estas enseñanzas se vio reflejadas en la evaluación que la empresa hace todos los años a sus trabajadores.

Finalmente llegamos a la etapa final de los 14 meses, el segundo verano. Llegamos preparados porque Rainier Scholars nos proporcionó las herramientas necesarias para lograrlo como familia.

Las conversaciones con mi compañero Pablo también siguieron evolucionando. Ahora estamos hablando de colegios privados, de colegios en otros estados del país, de universidades donde los niños les gustarían ir. ¿Cuándo me hubiese imaginado tener unas de estas conversaciones con mi amigo Pablo?

Llegamos a la graduación de los 14 meses y nos dimos cuenta que lo habíamos logrado como familia. Muchos niños que terminan la primera etapa de Rainier Scholars dicen que después de terminar esta parte del programa cuentan con las capacidades para alcanzar cualquier meta que ellos se propongan. Yo estoy seguro que esa parte aplica no solamente a los niños que terminaron los 14 meses sino a las familias también. Si pudimos hacer eso como familia podemos alcanzar cualquier meta que nos propongamos si trabajamos unidos.

Pero no nos olvidemos de mi compañero Pablo y de las conversaciones que nosotros teníamos a la hora del almuerzo. En la última conversación que tuve con mi amigo Pablo, antes de que lo trasladarán a otro edificio, me dijo: “Estoy feliz de que existan programas como Rainier Scholars que ayudan a niños de color provenientes de familias de escasos recursos. Pero estoy más feliz porque ellos te dieron una familia”. Tengo que admitir que no entendí las palabras de Pablo en este momento.

Rainier Scholars me dio una familia

Que quiere decir con eso?

Creí que el cambio de edificio le estaba afectando!last photo_blog 20150506_200001

Después de unos cuantos días almorzando solo, tuve la oportunidad de reflexionar sobre las palabras de Pablo y concluí lo siguiente. Es claro para mí que Rainier Scholars ayuda a niños de color y de bajos recursos a acceder una educación avanzada. Pero algo que ahora es claro para mi es que también da herramientas a las familias para que se vuelvan más fuertes y logren sus metas. A mí, Rainier Scholars me dio una familia con bases sólidas para luchar contra los obstáculos que se nos puedan presentar en esta vida.

Hoy quiero invitarlos a ustedes padres de familia para que tomen un minuto de su tiempo y evalúen como su vida y la vida de su hijo ha mejorado y que oportunidades tienen ahora que pertenecen a esta familia llamada Rainier Scholars. Cuando tengan esa respuesta la cual me puedo imaginar que es positiva los invito a que compartan sus logros con otras familias que quizás tienen dudas en aceptar este reto.

ENGLISH TRANSLATION

Unexpected and Powerful: My Rainier Scholars Experience

By Nicolas Correal
Nicolas_Christopher_Maria _trio 2016
Today I want to introduce you to my coworker Pablo. I’ve been working with Pablo more than 10 years. He is a person who, like me, has a job, pays rent and likes to go to the Sounders matches. Many times we would meet for lunch and talk about soccer or how our day was going.

Three years ago, our conversations at lunch changed because I started a relationship with a spectacular woman who had a 10-year-old boy named Christopher.

Christopher is a very intelligent child.  He loves to joke and likes video games. And one of the most important qualities of Christopher is his desire to learn –more than any other child I have ever met.

Christopher and his mom made the decision to apply to the Rainier Scholars program.  After talking with them, it was clear to me that this program would change Christopher’s life.

What I never imagined was that this program would also change my life completely.Nicolas and Christopher_certificate

We have always heard in the meetings of Rainier Scholars that this program is to provide advanced study opportunities for children of color from low-income families. Today I invite you to take a moment of your time and allow me to share my experience.

Little by little my life changed. I no longer had conversations with Pablo about soccer matches at work but about the meetings with Rainier Scholars and the homework Christopher had for that week. Pablo was terrified that Christopher had three or four hours of homework a day and that he might be overwhelmed by going to school in the summer. At first it seemed crazy, but then I understood why. It was a challenging journey.

Our lunch conversations moved to a more serious level. I was proud to belong to a group of families who wanted their children to go to college. And I wanted to share that with my friend Pablo. After the first summer, and after long nights of work, with some days sleeping by 10:00 pm and getting up at 4:00 am so Christopher could finish his homework, we managed to finish the first summer.

After two weeks of enjoying a well-deserved rest, we realized that we became a family. And that as a family we were going to achieve the second phase of the 14 months, during the school year. Things changed during that year. Maria Jose and I had to decide who was going to pick Christopher up on Wednesday afternoons and who would drop him off and pick him up on Saturdays. We realized that in order to be successful, we had to incorporate into our home the lessons Rainier Scholars was giving Christopher.

We took the idea of the planner that Christopher carried and applied that concept in our home. We got a big family calendar. We organized so that every day we had dinner at the same time and in this way created a routine. If we had a meeting with our friends we would communicate it at dinner time so we could plan the week.

One day my boss noticed that my productivity at work had increased. We took the teachings that Christopher was receiving and applying in our home and I started applying them in my work. The fruit of these teachings was reflected in the evaluation that the company makes every year to its workers.

Finally, we reached the final stage of the 14 months, and the last summer. We arrived prepared because Rainier Scholars provided the necessary tools to make it as a family.

The conversations with my partner Pablo also continued to evolve. Now we were talking about private schools, schools in other states of the country, universities where children were going—and future schooling in the program for Christopher.

When would I have imagined having one of these conversations with my friend Pablo?
We arrived at the graduation of the 14 months and realized that we had achieved it as a family. I saw many changes in Christopher that added up to a big impact.

Many children who finish 14 months say that after completing this part of the program they have the skills to reach any goal they set out to do. I am sure that this part applies not only to the children who finished this first academic phase of Rainier Scholars but also to the families. If we could do that as a family we can achieve any goal that we propose if we work together.

But let’s not forget my friend Pablo, and the conversations we had at lunchtime. In the last talk I had with him, before being transferred to another building, he told me, “I am happy that there are programs like Rainier Scholars that help children of color from families with limited resources. But I’m happier because they gave you a family.” I have to admit that I did not understand Paul’s words at this time.

– Rainier Scholars gave me a family
– What do you mean by that?

I thought the building change was affecting him.
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After a few days of lunch alone, I had the opportunity to reflect on Pablo’s words and conclude the following. It is clear to me that Rainier Scholars helps children of color and low-income to access advanced education. But something that is now undeniable to me is that it also gives families tools to become stronger and achieve their goals.

To me, Rainier Scholars gave me a family with solid foundations to fight against obstacles that may arise in life.

Today I want to invite you, parents in the program, to take a minute of your time and evaluate how your life and the life of your child has improved through this family called Rainier Scholars. What opportunities are now open to you? When you have that answer, which I can imagine is positive, I invite you to share your achievements with other families who may be hesitant to accept this challenge.

 

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